de Sandra Tenorio
Aracne tejía mejor que Atenea, que era una diosa y tenía el taller mejor montado. Atenea se lo tomó tan bien que le rompió la labor, le dio con la lanzadera en la cabeza y acabó reviviéndola convertida en araña.
Llevamos desde entonces fingiendo que tejer es solo un pasatiempo.
En un no tan asombroso giro de los acontecimientos, esto de tejer
nunca fue solo un pasatiempo.
Vídeos largos para entender de dónde viene lo que tejemos
Hola, querida amante del croché y de otros menesteres con aguja, ya sea una o dos, tenga la puntita con forma de gancho o no. Yo soy Sandra Tenorio y publico un pódcast de vídeo ensayos sobre el acto de tejer y sobre la historia del ganchillo. Uno nuevo un jueves del mes, a veces dos.
Cada vídeo sale de meses leyendo manuales antiguos, revistas de labores y archivos, hasta que aparece alguien con nombre y apellidos que hizo algo con un gancho y nadie se molestó en apuntarlo. Luego lo cuento, con la bibliografía debajo por si me quieres comprobar, que una es de curarse en salud.
Donde está la chicha
Aquí investigamos la historia política del textil y la filosofía del tejer, que es la manera fina de decir que suplimos la crisis existencial a base de ganchillo.
Todos los episodios empiezan igual. Encuentro una foto rara, una cifra que no cuadra o una frase suelta en un manual de hace siglo y medio, me obsesiono tres meses, y salgo de ahí con una historia entera.
Contrabando de encaje, mensajes escondidos dentro de un punto, geometría hiperbólica, propaganda de guerra y muchísima gente que hizo algo enorme y no lo firmó.
La bibliografía va debajo de cada vídeo, no vaya a ser que alguien se piense que esto lo he sacado de Pinterest.
Por aquí se entra
Archivo 2021-2025
Antes de los vídeos hubo cuatro años de pendientes de ganchillo. Los diseñaba y los tejía yo, de uno en uno, hasta que de tanto mirar puntadas me dio por preguntar quién las había hecho antes. Tiré del hilo y aquí seguimos. La tienda está cerrada.
De dónde vengo
«Vas muy deprisa, Sandra.» Mi abuela, hace dieciséis años
Eso fue lo primero que me dijo cuando me enseñó a hacer ganchillo. No le hice ni caso, porque yo era joven, moderna y eficiente, y lo de ir despacio me parecía cosa suya. Dieciséis años después acabé lesionada y resultó que tenía razón, como siempre.
He tardado en entender que una forma de parar es ponerse a procesar de dónde viene cada puntada. Por eso los vídeos son largos y por eso van documentados: porque el ganchillo, degustado despacio, da muchísimo más gusto.